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jueves, 10 de diciembre de 2009

Por qué Cociente Intelectual y no Coeficiente Intelectual


Uno de los errores más comunes es la confusión de términos que popularmente se creen como correctos a base de mucho repetirse en los medios de comunicación, las conversaciones desinformadas y la constante repetición por todos los que en algún momento no tenemos ni tiempo ni ganas de contrastar de dónde salen las cosas. Uno de los ejemplos más claros es la disyuntiva entre Coeficiente y Cociente Intelectual y su solución lógica además de simple, es aplastante.

El término coeficiente intelectual, refiriéndose a la capacidad intelectual de un individuo. Este término a pesar de que (en general) se utiliza mucho es erroneo. Explicar y entender porque es cociente intelectual y no coeficiente intelectual es muy sencillo: el cociente intelectual es el propio cociente que se obtiene a partir de la división de la edad mental entre la edad cronológica; posteriormente el resultado de dicha división se multiplica por cien para evitar los decimales. Es decir que el dividendo (la parte que se divide), es la edad mental, mientras que el divisor ( la parte que divide), es la edad cronológica; por último, el cociente de esta división es el cociente intelectual que más tarde se multiplicará por cien para así obtener el número que designa el grado de inteligencia de un sujeto ( y de paso eliminar los decimales del cociente de dicha división si este los tuviese); el resto no se tiene en cuenta para nada.

Resumiendo: la cifra que indica la inteligencia de una persona se llama cociente intelectual por el lugar que ocupa al dividir la edad mental entre la edad cronológica no por otra razón.

Si quieres averiguar una orientación de tu cociente intelectual, haz este test. Es orientativo, pero sirve. Al acabar, pulsa CALCULAR CI sin rellenar nada. Saldrá automáticamente. ¿Os atreveis a averiguarlo?

jueves, 26 de marzo de 2009

Control de natalidad para parar el cambio climático. ¡Qué idea!


Lo que faltaba por oir de los activistas sandía. Ahora los verdes quieren que en Europa las familias que deseen tener hijos, tengan una conciencia ecológica de la decisión que van a tomar. Se propone limitar el número de criaturas a concebir para combatir el cambio climático, argumentando que cuantos más somos más contaminamos. Pedazo de teoría. La superpoblación europea es un problema ambiental. Yo creía que se podía combatir con educación y conciencia solidaria, pero no. Parece que hay que pasar al plan B, de Burrada.

Si esta gente tan iluminada aplicara estos criterios no de una forma genérica y si particular, a cada caso concreto, estarían más cerca de la realidad. ¿Quién, en esta sociedad, tiene más de 2 hijos actualmente? Los españoles por término medio sobrepasan en contadas ocasiones la media de un hijo por nueva familia. Los motivos por los cuales no tienen más, dista mucho de una conciencia AlGoriana o AlGorera. Se trata más bien de una falta de recursos económicos. Ese es el verdadero motivo de que la tasa de natalidad sea la que es. Y es baja. Desde Asturias, eso se ve con otros ojos, o con los ojos más abiertos. Es la región española que lleva más años con saldo negativo de crecimiento demográfico, con una población superenvejecida y que va a poner en serios aprietos a las nuevas generaciones que quieran sostener el gasto público de la Seguridad Social. Como en el resto de España. España es un pais para viejos. España es un pais envejecido y necesita una fuerte renovación social.

Con menos población activa, será más dificil tener prestaciones sociales para todos. En Europa no serán los españoles y en su caso concreto, los asturianos, los que paren como conejos, tal y como recriminan los anticalentamiento global. Tal vez sean otras comunidades que conviven en nuestra sociedad europea las que si lo hagan, pero que a la postre, parece que de momento no son tan significativos como para llamarles al orden. O tal vez si, y lo que hacen es echar la bronca al hijo bueno para reñir al malo. Justos por pecadores, porque no es ético discriminar, pero tampoco es igualitario tratar a todos por igual. La población musulmana de Holanda si sigue con su crecimiento actual, formaría en 30 años el 30% de la población total del país, con los graves riesgos que ello conlleva.


Por otro lado, también podría habérseles ocurrido la idea de la deportación de aquellos inmigrantes que no son nacionales y que traen consigo a toda su estirpe, con una cultura de familia numerosa muy arraigada. Pero eso parece que es más insolidario y no se atreverían a decirlo. Es preferible que los que ya estamos aquí, dejemos de tener hijos aún pudiéndo mantenerlos económicamente en aras a la conservación planetaria. Esta superpoblación mundial no es sostenible y además contamina.

Estamos cada vez más cerca del genocidio y lo que realmente asusta es que el motivo que lo mueve es más delirante cada día. Si antes las potencias querían aniquilarse unas a otras por territorios, riquezas y conquistas que llevaban adosadas en sí mismas letras doradas de gloria, ahora algunos sectores lo proponen por que los abetos tengan más espacio, los pollos no se estresen y las lechugas puedan crecer también en cualquier parque de la ciudad y no sólo en el campo. Sin embargo, estos mismos fariseos, mercaderes medioambientales, en Navidad, siguen tirando el marisco vivo al agua hirviendo. Y bien que lo chupan tras arrancarles las patas de cuajo.


Yo les propongo otra solución, muy ecológica, sin gastos, sin excesos, sin fastos, basada en la observación de la sabia Madre Naturaleza. Estos ecologistas tan progres, tan implicados, tan solidarios, pueden ponerse a dar ejemplo de regulación demográfica e ir derechitos al acantilado más cercano de su residencia habitual para imitar a los Lemmings. Les prometo que no llamaré a un contaminante camión de bomberos ni a una patrulla de salvamento para evitarlo.