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viernes, 11 de diciembre de 2009

El Rey de España, los "artistas" y Aminatu Haidar

Juan Carlos I, Rey de España.

A vueltas con la polémica de la activista saharaui del aeropuerto. Hemos de reconocer que la ha armado bien gorda con el permiso de España. Sigue en huelga de hambre, ya va para 30 días y la merma física es importante. Se le ha ofrecido de todo, nacionalidad española, pasaporte español, pasaporte de apátrida, -Marruecos no lo admite porque no ha firmado el tratado que regula el tratamiento internacional a los apátridas por razones obvias-, se le ha puesto en un avión, la diplomacia sigue redoblando sus esfuerzos y nada se ha conseguido.

La trama, no se se sabe muy bien si ha sido planeada por la Sra. Haidar, Marruecos, Argelia o cualquier organización pro-Sahara libre. El caso es que tenemos un problema en casa. Y lo tenemos porque le hemos dejado entrar. Esta señora, se embarcó en un avión sin pasaporte alguno, puesto que cuando en el control rellenó el papel que permite al estado marroquí controlar los flujos de viajeros, señaló que su nacionalidad era saharaui. Inmediatamente el funcionario le retiró el pasaporte y sin papeles, voló a España. En España en vez de darle la vuelta, vulneramos nuestra propia legislación de inmigración acogiéndola y ahora se ha enquistado muy reivindicativa por sus convicciones en el aeropuerto aprovechando el revuelo mediático. Grave error.

Sin comentarios. No es un montaje.

El pueblo saharaui siempre ha gozado del apoyo de España, y más aún de los gobiernos socialistas, pero no ha ido más allá de las buenas intenciones, promesas incumplidas y una cierta sumisión a los imperativos caprichosos de Marruecos. Desde la marcha verde, España ha perdido el peso que una vez tuvo en la zona, dejando a su suerte a un pueblo que según todos, debería ser libre del yugo marroquí. Pero los intereses son grandes, y tal vez sea el petróleo lo que esté detrás de todo. Francia presiona y se alía con Marruecos para hacer la puñeta una vez más, Argelia es experta poniendo palos en la rueda de Marruecos y España, en medio de todo, ni quiere quedar mal con Argelia, de donde proviene una importante parte del gas natural que consumimos, ni quiere enfrentarse a un Marruecos, que nos chantajea con delincuencia incontrolada e inmigración ilegal en nuestro territorio, haciendo valer su teórica posición de fuerza. Lo que está claro es que España no tiene ninguna firmeza.

Con todo esto en la olla a presión, ahora vienen los "artistas", sindicatos y demás farándula a poner un poco más de sal en la herida. Pero no lo hacen sazonando con sus críticas al Gobierno, que es el responsable máximo de las actuaciones internacionales, si no que intentan meter en este embrollo a su Majestad el Rey Juan Carlos I. La mayoría de estos pedigüeños son reconocidos republicanos que quieren la desaparición de la institución más apreciada por los españoles. Incluso, como en el caso de Cayo Lara, es todo un irrespetuoso con la figura de nuestro monarca, que en su primera audiencia real, tuteó al Rey, le pidió las cuentas de sus gastos, le dijo claramente que no estaba de acuerdo con la institución y que perseguiría su extinción con todas sus fuerzas. Pues esta joyita de la izquierda readical española, ha sido quien ha revelado una carta de la Casa Real, que pone a las claras cual es el papel de la Corona en este caso e incluso desvela que algunos entrecomillados no son exactos, pero este analfabeto voluntario, la ha empleado como arma arrojadiza contra el Rey Juan Carlos. Al Rey no le corresponde mediar con el Rey Marroquí nada que no le pida el Gobierno de España, porque no está en sus cometidos. Léase la Constitución, señor Cayo, aunque no le guste o no sepa interpretarla y no dispare hacia la diana que le interesa.

Aminatu Haidar. Tanto va el cantaro a la fuente...

Zapatero no quiere dejar escapar la posibilidad de resolver por sí mismo este conflicto por dos motivos y se niega a dar un papel relevante a la Casa Real: si ZP lo resuelve, será una "medalla" pírrica más que se cuelga. Pero si no lo resulve y tiene que pedir ayuda al Rey, declara su incompetencia impicitamente-una más-, da relevancia a la institución real y si por un casual se logra un acuerdo, no soportaría que haya sido el Jefe de Estado quien con una simple llamada pueda solucionar tal desaguisado. Esto nos pasa por no saber o no querer tomar decisiones impopulares, duras y firmes. ¿Piensan ustedes que en la misma situación UK, Francia o USA hubieran reaccionado tan tarde, titubeante, blando e igual que Zapatero?

Pero volvamos a los artistas. Son estos faranduleros los que más me irritan. Son incapaces de enfrentarse o criticar a este gobierno inútil, aunque les toquen el orgullo, -no deben tenerlo-, y han pergeñado un plan cuasiperfecto para salvar a su ídolo de la ceja y regalar un caramelo envenenado al Rey. Pero resultó demasiado burdo, como era de esperar de unas inteligencias limitadas como las que aquí se encuentran. Pero es que es imposible defender a Haidar sin criticar al Gobierno y han quedado en el mayor de los ridículos.

Los tres que menos saben de economía de España.

El texto fue firmado, entre otros, por los líderes de UGT y CCOO, Cándido Méndez e Ignacio Fernández Toxo, respectivamente, -los mismos que con un 20% de paro se van a manifestar contra los empresarios y son incapaces de hacerle una huelga general a ZP- los directores de cine Pedro Almodóvar, Julio Medem y Fernando Colomo, los actores Juan Diego Botto, Javier Bardem, Penélope Cruz y Aitana Sánchez Gijón, los escritores Mario Vargas Llosa, José Saramago, Antonio Muñoz Molina y Fanny Rubio, así como el rector de la Universidad Complutense de Madrid, Carlos Berzosa, el matemático Carlo Frabetti y cómo no, el cantante Joaquín Sabina. Tras la lectura de la carta a cargo de Pedro Almódovar, se abrió un turno de preguntas en el que los firmantes fueron interpelados por si seguían confiando en las gestiones diplomáticas del Ejecutivo de Zapatero. Y aquí empezó el problema.

"El acto de hoy es un acto civil, y lo enfocamos a la petición de que Aminetu siga viva. Esto es lo que habíamos acordado", contestó el en otras ocasiones tan locuaz Almodóvar. La siguiente pregunta era por si la carta era un llamamiento al Gobierno para que deje actuar al Rey. "No queremos entrar en llamadas a los ministerios", dijo Fanny Rubio. Cuando se les preguntó por la intención del Gobierno de alimentar por la fuerza a Haidar, los de la ceja perdieron la paciencia. "Estamos entrando en otro tema. A partir de ahora os pido a los periodistas que al hacer una pregunta os presentéis con nombre y medio como hemos hecho nosotros", exigió la escritora. Al poco rato, Almodóvar zanjó la rueda de prensa.

Almodovar y su medida para todo.

Maravilloso acto. Se ha puesto de relieve lo caciquil y dictadorzuelos que están hechos los titiriteros. Nulos para resolver los problemas domésticos y manifestarse por su sociedad, se rasgan las vestiduras por un problema que nos queda muy lejos a todos y no está en nuestras manos resolver. Pero queda bien, da imagen y es muy progre. Son serviles, amansados, estómagos agradecidos y venesosas serpientes sin cascabel porque no hacen falta avisos, se les ven venir a kilómetros. Mientras tanto, Haidar sigue con su plan, tal vez la dieta que sigue es la misma que siguió De Juana Chaos a base de jamón de york y cariños de sus admiradores. Todo ello forma un gran pastel que así se le atragante a ZP.

miércoles, 22 de abril de 2009

No me gusta Sexo en NY


Con la imagen ficticia que proyectan en esta serie de las mujeres, estereotipadas al máximo, nos quieren hacer creer que de esta ficción exagerada se puede sacar una realidad. O al menos unos visos. Una mentira por mucho que la repitas jamás será una verdad, aunque el olvido, el camuflaje de los recuerdos vagos y los despropósitos intencionados de la parte interesada, la cubran un poco. Pero no desaparece.

Si les soy sincero, la he visto pocas veces, pero las suficientes como para quedarme con la idea que transmiten al espectador medio, que como yo, cruza con su zapping 30 canales y da con esta serie cuando no hay nada mejor. Rara vez.

Considero que las protagonistas no pueden estar más vilipendiadas con su rol. Se supone que es una serie para mujeres e imagino por el punto de vista femenino que la rodea, estará creada, dirigida o escrita por mujeres o al menos participada por ellas en su mayoría. Es decir, el papel de la mujer en el producto final es esencial y determinante. De hecho, tiene un enorme éxito entre las féminas. Con ello pretendo disipar mis dudas a cerca de la autoría de la saga, para aseverar lo siguiente: a parte de superficial, me parece del todo machista. Machista porque la posición de la mujer aunque narre en primera persona sus aventuras, venturas y desventuras, al final, siempre es accesoria.

Me gustaría saber cuantos milisegundos tardarían las feministas misándricas en saltar a la yugular de una cadena televisiva que hiciera una serie tomando como protagonistas a un grupo de yuppies snobs y cachondos que se dedican a la dolce vita mientras buscan sin encontrar a una mujer ideal que satisfaga todos sus anhelos de pareja perfecta. Durante años.

Con una idea de independencia social, emancipación laboral y más o menos éxito en cada una de las parcelas que desarrollan las protagonistas, todas diferentes y estudiadas para lograr una identificación con el público lo más amplia posible, -el objetivo se cumple en unas fans al verse reflejadas y en otras por sentirse en el deseo de llegar a ser así- en lo meramente sentimental, que es el verdadero motor de la serie, la mujer aparece como fracasada y siempre frustrada en la búsqueda del amor idílico.

La superficialidad se representa a traves del consumismo compulsivo, snobismos, situaciones inverosímiles, estilismos imposibles y alternes en locales de lujo muy dificiles de repetir -si es que alguna vez uno se lo puede permitir- en los que naufragan una y otra vez las desdichas amorosas. "El éxito que he logrado como mujer, no lo encuentro en el amor", parecen decir. Tal vez porque la perspectiva no es la adecuada. Siguen culpando a los hombres de su desgracia, de no comprender su maravillosa naturaleza, pero más bien producen en el espectador imparcial, el efecto contrario. Esa visión siempre derrotista, hace que muchas veces ellas mismas se pongan en el plano de ser un mero accesorio que no conjunta bien con aquel hombre que parecía todo un caballero. Si partimos de la base de que nadie es perfecto, -empezando por ellas-, la búsqueda de las 4 jinetes del glamour parece inútil.

No están para muchas exigencias, en especial S.J. Parker.

Se destruye sistemáticamente la figura del hombre para no ver que el fallo, tal vez, sea creer que existe una perfección en las relaciones emocionales a la que por mala fortuna o casualidad desdichada nunca logran acceder -aunque pienso que con un poco de flexibilidad se puede ser feliz, "incluso en pareja"-, o quizás sea un pretexto a modo de coraza para no reconocer que el error reside en uno/a mismo/a. Los clichés son enemigos de la realidad y en esta serie, los topicazos aderezados con banalidades no dejan de ser una muestra misma de lo vacía que es.

Como no me creo que la base sea la crítica a este tipo de sociedad de principios supérfluos, cuestiono la idoneidad de reconocer un espejo donde mirarse en cada capítulo. El peligro será entonces para quien se tome como ejemplo la escala de valores que se intentan transmitir aquí. Primero porque ciertos lujos están al alcance de muy pocos y segundo porque la frustración de no encontrar ese paradigma de felicidad carísima (sexo opuesto incluído) sólo puede llevar a la desesperación. Esa es la sensación que mejor transmite la serie. Desesperación vestida de marca.